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Esta es la práctica del 4º entrenamiento
de la plena consciencia,
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habla amorosa y escucha profunda.
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Un bodhisattva es alguien
que puede hablar,
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que puede usar un tipo de habla
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llamada habla amable y amorosa.
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Un bodhisattva es alguien
que puede escuchar con compasión.
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Y si te entrenas durante tres días,
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puedes convertirte en un bodhisattva.
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Podrás hablarle a él o a ella
con ese tipo de habla,
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y podrás escucharle a él o a ella
con esa clase de compasión.
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No tienes que practicar diez años
para hacerlo.
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Unos pocos días pueden ser suficientes.
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Padre, papá, sé que has sufrido mucho
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en los últimos años.
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No he podido ayudarte a sufrir menos.
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Al contrario,
he reaccionado con ira,
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de manera que
he empeorado la situación.
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Papá, no es mi intención
hacerte sufrir.
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Es solo que no vi
el sufrimiento en ti.
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No entendí el sufrimiento que hay en ti.
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Por favor, papá,
dime qué hay en tu corazón.
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Cuéntame tus dificultades,
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la desesperación,
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el conflicto que guardas en el corazón.
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Por favor, ayúdame
para que pueda entender.
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Si comprendo, no reaccionaré
como lo he hecho en el pasado.
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Por favor, ayúdame. Si tú no me ayudas,
¿quién me ayudará?
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Esa es el habla amorosa.
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La amabilidad que puedes practicar,
que puedes usar.
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Si aprendes a mirar de tal manera
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que puedas ver
el sufrimiento en esa persona
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y reconocer las raíces
del sufrimiento en él o ella...
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Es como un médico.
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Si el médico no ve
la naturaleza de la enfermedad,
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no puede ayudar al paciente.
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Es como un psicoterapeuta.
Si no comprende el sufrimiento de verdad,
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la causa del sufrimiento de su paciente,
no puede ayudar.
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Por eso, la comprensión del sufrimiento
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es la práctica más importante
en la tradición budista.
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De hecho, la primera noble verdad
es el sufrimiento,
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y la segunda noble verdad es
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la causa, la naturaleza,
la raíz del sufrimiento.
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Si eres capaz de hablar así,
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la otra persona te abrirá su corazón
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y te dirá lo que hay en su corazón.
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Y ahora tienes la oportunidad
de practicar la "escucha profunda",
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de practicar la "escucha compasiva".
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La escucha compasiva
es una práctica maravillosa.
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Puedes escuchar durante una hora
con compasión.
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Ayudas a la otra persona
a sufrir mucho menos en una hora.
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La escucha compasiva es un tipo de escucha
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que tiene la compasión como esencia.
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Porque si no practicas la plena
consciencia de la compasión,
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no puedes escuchar mucho tiempo.
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Puede que tengas una buena intención
de escucharle a él o a ella
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para ayudarle a sufrir menos.
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Tu intención puede ser muy buena.
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Pero si no conoces la práctica
de la plena consciencia de la compasión,
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puedes perder tu capacidad de escuchar.
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Porque lo que la otra persona diga
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puede estar lleno
de percepciones erróneas,
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puede estar lleno de amargura,
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acusaciones, reproches.
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Y eso puede provocar en ti
irritación y rabia,
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y pierdes tu capacidad
de escucharle a él o a ella.
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Por eso tienes que entrenarte primero,
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antes de empezar
a practicar con él o ella.
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Tienes que tener tiempo para mirar
y ver el sufrimiento en él, en ella.
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Debes estar preparado antes de practicar.
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Y durante el tiempo de la práctica,
debes mantener viva
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la plena conciencia de la compasión.
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Plena consciencia
de la compasión significa
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que eres consciente, que recuerdas
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que le escuchas a él o a ella
con un solo propósito:
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ayudarle a él o a ella
a vaciar su corazón y a sufrir menos.
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Yo le escucho
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con un solo propósito:
ayudarle a sufrir menos.
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Por tanto, aunque diga cosas equivocadas,
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aunque hable con dureza, aunque acuse,
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yo sigo escuchando.
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Quizá diga cosas equivocadas,
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pero no voy a interrumpirle.
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Porque si le interrumpo y le corrijo,
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transformo la sesión en un debate.
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Y eso lo arruinará todo.
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Así que inhala y exhala con atención
durante toda la sesión de escucha,
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y recuerda una sola cosa:
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al escuchar a esa persona,
solo tengo un propósito:
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darle la oportunidad de sufrir menos.
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Recuerda solo esto
durante toda la sesión.
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Puedes decirte a ti mismo
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que su incomprensión, sus críticas
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son prejuicios y malentendidos.
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Dentro de unos días
tendré la oportunidad de darle,
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de ofrecerle alguna información
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para que pueda corregir su percepción.
Pero ahora no. Ahora solo escucho.
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Si puedes mantener eso vivo en el corazón,
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en tu mente:
escucho con un solo propósito,
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no para corregir,
sino para darle una oportunidad
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de hablar y sufrir menos,
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entonces eso se llama
"plena consciencia de la compasión".
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Si puedes mantener tu plena consciencia
de la compasión durante una hora,
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mientras lo escuchas a él o a ella,
eres un bodhisattva.
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Porque la energía de la compasión
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está en tu corazón. Te habita
la energía de la compasión, estás a salvo.
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Y si la compasión está ahí,
ante lo que la otra persona diga,
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incluso si hay
muchas percepciones erróneas,
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incluso si hay amargura, ira,
reproches o acusaciones,
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estás a salvo.
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Porque te protege la compasión.
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La mejor protección es
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la protección mediante la compasión.
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Así que puedes sentarte a su lado
y escuchar durante una hora o más.
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Claro, tienes derecho a decirle la verdad,
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pero no ahora, más adelante.