Buenos días a todos, un gusto estar por acá. Les quería comentar algo que me pasó hoy en la mañana. Venía saliendo de entrenar y pasé por el súper y me preguntaron qué eran las marcas que tenía en la cara. Entonces dije que era muestra de que andaba entrenando y que normalmente los anteojos se le quedan marcados a uno, porque compito en competencias de aguas abiertas. Se quedaron un poco batiados, y no sabían qué era realmente aguas abiertas. Les quiero explicar un poco lo que es el deporte de aguas abiertas. Es parecido a la natación, solo que se da en lagos, en ríos y en mares, y en distancias desde 1 km hasta 80 km. Ya la historia es muy larga en este deporte. Como dato curioso, en la Edad Media, los caballeros usaban armadura, como una prueba, y tenían que nadar en un lago. Obviamente hoy ya no usamos armadura, ni nada por el estilo, sino trajes con la más alta tecnología, y competimos en competencias como los juegos olímpicos y el campeonato mundial. Para mí, participar en el campeonato mundial, siempre fue un sueño, un sueño que tuvo que trabajarse mucho, tanto en la parte física como mental. El trabajo físico consistía en diez sesiones semanales, de tres horas cada una, tanto en la piscina como en gimnasio. Además de eso, tenía que hacer un trabajo mental diario, llevar una buena nutrición, eso con un buen descanso y obviamente administrar muy bien el tiempo para poder dedicar el tiempo al estudio, al trabajo, en su momento, y la familia, que es para mí súper importante. Trabajo y mucha disciplina me llevaron a poder participar en el campeonato mundial de Roma en aguas abiertas, en los 10 km representando a Costa Rica. Ahora quiero que se imaginen y nos transportemos a Roma, precisamente en la playa de Ostia, y vamos a imaginar un cuarto completamente cerrado con 75 sillas completamente alineadas y en orden. En una de esas sillas me encontraba yo, ahí sentado, esperando que fuera el momento para participar en los 10 km. Poco a poco, cada uno de los contrincantes fue entrando en el cuarto y fue tomando una de las sillas designadas para cada uno de ellos. La tensión que se vive en ese cuarto es sumamente grande, es el momento, para mí, más extresante de toda la competencia. Muchas sensaciones, muchos miedos, las ganas de ganar de cada uno. Todo eso se reúne en un mismo cuarto, en una misma situación y todo el mundo en ese cuarto, nadie habla, nadie da una broma. Es realmente una situación superestresante y tensa. Conforme fue avanzando el tiempo y se iba acercando el momento en que me tenían que decir que tenía que ir a competir y teníamos que desfilar hacia la playa, la tensión fue aumentando y empecé a perder un poco la cabeza, de la situación. La respiración empezó a aumentar, el ritmo cardíaco a aumentar, me empecé a sentir incómodo, empecé a, realmente, perder las riendas de la competencia. Ahí fue cuando la alerta, la alarma que he aprendido por muchos años en el trabajo mental, me dijo que si seguía por ese camino del estrés y de la tensión, no me iba a ir muy bien en la competencia. Por esto tomé mano a todas las herramientas que había aprendido durante tantos años de control mental para poder soportar la situación. Primero paré por completo todo pensamiento de duda, todo pensamiento negativo, lo paré en mi mente y lo sustituí por pensamientos positivos, pensamientos llenos de energía. Una vez que logré esto, me puse un paño sobre mi cabeza y empecé con ejercicios de relajación y respiración. Poco a poco me fuí tranquilizando y ahí empecé con trabajos de visualización, imaginándome cómo iba a ser la competencia y cómo iba a lograr mi meta. Ya con este ritual hecho, me empecé a sentir más tranquilo. Ya había sintonía, tanto en mi alma, en mi cuerpo, como en mi mente. Poco a poco me iba sintiendo más seguro, más en paz, y estaba entrando en la zona competitiva que se llama, y estaba listo finalmente para competir. Todo este proceso y ritual que les acabo de describir puede ser aplicado tanto para ejecutivos como para estudiantes. Obviamente, no tienen que usar este paño, eso es un ritual mío, pero lo pueden adaptar Uds. si quieren. Todo esto se puede adaptar. El estrés es mundial. Todo el mundo padece de estrés y el estrés no es malo, es bueno porque llega, nos motiva a lograr cosas, a lograr objetivos más grandes. Si comparamos una persona exitosa y una no tan exitosa, los dos tienen estrés. La diferencia es cómo cada uno de ellos controla su estrés en momentos clave y cómo lo maneja y cómo lo soluciona. Si nos ponemos a comparar un atleta de alto rendimiento con un estudiante o con un ejecutivo, los dos grupos, el atleta de alto rendimiento vive menos situaciones de estrés que el académico o el ejecutivo, que lo vive diariamente. Los atletas es una vez cada mes, una vez cada dos meses; este es diario. La diferencia es que el atleta trabaja su mente normalmente, o esa es la regla, que el atleta de alto rendimiento trabaja su mente para soportar ese estrés y para llegar, en momentos claves, preparado. Por otro lado, yo siento que aquí nos hace falta un poco esa preparación. Es por eso que les quiero dejar tres puntos para que Uds. puedan entrenar e iniciar su entrenamiento, para dominar y controlar el estrés. El primer punto es: escuche su corazón. Realmente oigan lo que su corazón dice, cuál es su pasión. Ya hablamos con anterioridad, la pasión, lo que lo mueve. Establezcan metas y establezcan prioridades a estas metas. Una vez que hayan hecho esto, es el segundo punto, es: sensibilicen su conversación interna, esa voz que todos los días nos habla y normalmente es conversación negativa. Toda esa conversación negativa, ¡párenla! Intercambiémosla por un pensamiento puramente positivo y energético. Todo cambia con solo ese cambio de actitud. Y tercero, y me parece que es el más importante, es: visualicen su éxito. Imagínense obteniendo el premio, obteniendo el podio, obteniendo su sueño. Las probabilidades de alcanzar esto van a subir exponencialmente si se lo imaginan en esta mente que es tan poderosa. Teniendo esto, estos tres puntos como inicio, pueden iniciar con el proceso de entrenamiento y estoy seguro de que cada uno de Uds. puede llegar a convertirse en un atleta, en una persona de alto rendimiento en sus vidas, y alcanzar todo lo que Uds. quieran. Así que creanselo y luchen por ello. Muchas gracias. (Aplausos)