Esta es la historia de las extrańas
aventuras del joven Allan Gray,
que se vio inmerso en el estudio
del satanismo y vampirismo.
Preocupado por centenarias supersticiones,
se convirtió en un soñador
para el que la línea entre lo real
y lo sobrenatural estaba borrosa.
Sus paseos sin rumbo le llevaron una noche
a una posada junto al río,
en un pueblo llamado Courtempierre.
¿Quién está ahí?
Dé la vuelta.
Buenas noches.
Era una noche misteriosa
iluminada por la luna.
Luces y sombras, voces y rostros
parecían tomar un significado oculto.
Allan Gray sintió que la
penumbra descendía sobre él.
En vano luchó contra el terror
que se apoderó de él,
y el miedo a lo intangible
perseguía su sueño inquieto.
¿Quién eres tú?
¡Tranquilo!
Ella no debe morir, ¿entiende?
ABRIR...
DESPUÉS DE MI MUERTE.
¿Qué estaba pasando?
¿Qué terrible secreto
se estaba revelando?
Allan Gray estaba seguro de una cosa:
Alguien en peligro de muerte
estaba pidiendo ayuda,
y una voz interior le instó
a atender la llamada.
¡Silencio!
¿Ha oído eso?
Sí. El niño.
¿El niño?
¡Sí, el nińo!
Aquí no hay ningún niño.
¡Pero hay perros!
Aquí no hay niños ni perros.
¿No?
No.
Buenas noches.
Buenas noches.
Siguió a una sombra fugaz
y llegó a una extensa propiedad,
donde se alzaba un castillo
entre árboles centenarios.
Aquí, aisladamente,
con la única compañía de dos hijas
y de un puńado de sirvientes,
vivió el hombre que antes se había
aparecido a Allan Gray en la posada.
Las heridas están casi cicatrizadas.
¡La sangre!
¡La sangre!
No vaya la cama antes
de que llegue el médico.
¡Abra! ¡Rápido!
¡Por el amor de Dios!
¡Rápido!
Voy.
¿Qué pasa?
¿Qué es esto?
¡Rápido!
¡Están intentando matarle!
La otra puerta.
Jeanne, enciende la luz de la biblioteca.
Y tú quédate con Gisčle, ¿has oído?
¿Está muerto?
Sí.
¿Se quedará con nosotros?
¿Dónde va?
A la policía.
ABRIR DESPUÉS DE MI MUERTE.
LA EXTRAÑA HISTORIA
DE LOS VAMPIROS
Muchas historias hablan de terribles
demonios llamados vampiros.
Son cuerpos y almas de muertos,
cuyos terribles actos en vida
les deniegan reposo en la tumba.
Bajo la brillante luz de la luna llena,
salían de sus tumbas
para succionar la sangre
de niños y jóvenes
y así prolongar su sombría existencia.
El Príncipe de las Tinieblas es su aliado
y les presta un poder sobrenatural
entre la vida y la muerte.
Por la noche, estas criaturas del abismo
acechan las moradas de los vivos,
donde siembran muerte y decadencia.
La víctima de un vampiro
está condenada a perecer sin esperanza.
Una herida en la garganta,
como la mordedura de un gato o una rata,
es la marca de su condena.
Ni la ciencia médica...
¡Léone!
¿Dónde?
¡Allí, fuera!
¡Rápido!
¡Léone!
¡Rápido!
Como una plaga, la lujuria
del vampiro infecta a la víctima,
desgarrada entre la sed de sangre
y una desesperada
repulsión hacia ese ansia.
El inocente joven
se convierte en un vampiro,
buscando presas entres sus
más cercanos y queridos.
Familias enteras, incluso aldeas enteras,
caen así bajo la maldición.
¡Si sólo pudiera morir!
No, Léone.
Lo sé.
Estoy perdida.
Estoy maldita.
Creo que va a morir.
¿No ha oído un grito?
¡Venga!
¡El carruaje regresa!
Ella dormía.
¡Dios mío!
¿Qué es eso?
¿Lo ve?
Sangre.
Los fantasmas de criminales
ejecutados están a su servicio,
pero también los vivos pueden caer
bajo su terrible influencia.
Un cuento húngaro dice
que el médico de una aldea,
tras haber vendido su alma al Maligno,
se convirtió en esbirro del vampiro,
y fue cómplice en una serie
de horribles crímenes en esa región.
Buenas tardes, Doctor.
Buenas tardes.
¿Qué tal está?
- No del todo bien.
- ¿Por qué?
La encontramos en el terreno.
Bueno, vamos a ver.
Ella también tiene esas
marcas en su garganta.
Vamos a echar un vistazo.
Buenas tardes.
Buenas tardes.
Venga.
Se quedará aquí.
Está muy mal.
- ¿Pulso?
- Débil.
¿Se salvará?
Quizá.
Pero necesita sangre.
Sangre humana.
¿Está dispuesto a darle su propia sangre?
Venga, joven.
Extraeré tu sangre.
¿Por qué el médico siempre viene de noche?
Cuando el vampiro ha ganado
el control total sobre su víctima,
intenta conducirla al suicidio,
para así entregar su alma al Maligno.
Porque el que se quita la vida
se pierde por toda la eternidad.
Las Puertas del Cielo
quedan cerradas para él.
Toda esperanza está perdida.
Hermana.
Ven aquí un momento.
Deberías acostarte ya.
¿Puedes oírme?
¿Quién puede resolver
el enigma de la vida y la muerte
o descubrir los oscuros secretos
ocultos de la luz del día?
Así como es extrańa
la existencia de un vampiro,
también lo es la forma de destruirlo.
Estos muertos que no pueden encontrar
la paz deben ser asesinados
para liberar a la atormentada
humanidad de su control.
Monasterios y bibliotecas
poseen en sus archivos secretos...
¡Doctor!
¿Qué pasa?
Estoy perdiendo sangre.
¡Tonterías!
¡Su sangre está aquí!
historias de cómo los vampiros
se neutralizaron en muchos lugares.
En la aldea de Kisilova,
acechada hace una generación por
un vampiro en forma de anciana,
se utilizó el siguiente procedimiento:
Su tumba fue abierta al amanecer,
y la anciana se encontró
yaciendo como si durmiera.
Una estaca de hierro atravesó su corazón,
clavando su horrible alma a la tierra.
Entonces encontró la verdadera muerte,
y la maldición que había residido
en ella y sus víctimas se rompió.
Vamos... Sígame.
Nos convertiremos en un alma, una sangre.
Sígame.
La muerte está esperando...
liberada por la gracia celestial
de nuestro Seńor.
Incluso en estas regiones,
la tradición dice que ciertas áreas
fueron acechadas por vampiros.
Sólo hace 25 ańos,
una epidemia asesina
se cobró 11 víctimas en
el pueblo de Courtempierre.
Los médicos asignaron a
la plaga un nombre médico,
pero un persistente rumor
circulaba entre la gente,
que un vampiro era la causa del tormento.
Muchos creían firmemente que el vampiro
no era otra que Marguerite Chopin,
enterrada en el cementerio del pueblo.
Toda su vida, Marguerite Chopin había sido
un monstruo con forma humana.
Murió en pecado mortal,
y la Iglesia le denegó
los últimos sacramentos.
¡Venga, rápido!
¡Está pasando algo terrible!
¡Venga, rápido!
Hermana.
Tengo miedo a morir.
¡Estoy maldita!
¡Dios mío!
Hermana.
Ella no debe morir.
Debe vivir hasta el amanecer, ¿entiende?
POLVO ERES...
Y AL POLVO DEBES REGRESAR.
¡Ahora!
¡Rápido!
Me siento fuerte.
Mi alma es libre.
Está aquí.
Abra esto.
¿Me oye?
¡Escúcheme!
¡Escúcheme!
¡Por favor!
¡Maldito, bastardo!
¡Abra!
¡Déjeme salir!
¡Abra esta puerta!
Aquí.
Así.