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Spanish subtítols

← Lo que la lectura lenta me enseñó sobre la escritura

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26 llengües

Showing Revision 9 created 10/01/2019 by Sebastian Betti.

  1. Hace mucho tiempo, vivía un gigante,

  2. un gigante egoísta, cuyo impresionante
    jardín era el más bello de toda la tierra.
  3. Una noche, este gigante llegó a casa
  4. y encontró a todos estos niños
    jugando en su jardín,
  5. entonces se enfureció.
  6. "¡Mi jardín es mi jardín!"
  7. dijo el gigante.
  8. Y construyó este muro alto a su alrededor.
  9. El autor Oscar Wilde escribió la historia
    de "El gigante egoísta" en 1888.

  10. Casi cien años después, ese gigante
    se mudó a mi infancia en Brooklyn
  11. y nunca se marchó.
  12. Fui criada en el seno
    de una familia religiosa,
  13. y crecí leyendo
    tanto la Biblia como el Corán.
  14. Las horas de lectura,
    tanto religiosas como recreativas,
  15. superaron con creces
    las horas de ver la televisión.
  16. Cualquier día uno podría encontrarnos
    a mis hermanos y a mí
  17. acurrucados en alguna parte
    de nuestro apartamento leyendo,
  18. a veces no muy felices,
  19. pues en verano en Nueva York
    el hidrante reventaba
  20. y, para nuestra gran envidia,
    podíamos escuchar a nuestros amigos abajo
  21. jugando con el agua que brotaba.
  22. Su absoluta alegría nos llegaba
    a través de nuestras ventanas abiertas.
  23. Pero aprendí que,
    cuanto más profundizaba en mis libros,
  24. cuanto más tiempo
    me tomaba con cada frase,
  25. menos oía el ruido del mundo exterior.
  26. Y así, a diferencia de mis hermanos,
    que devoraban los libros,
  27. yo leía lentamente,
  28. muy, pero que muy lentamente.
  29. Yo era esa niña
    con el dedo debajo de las palabras,

  30. hasta que me enseñaron a no hacerlo.
  31. Se me dijo que los niños grandes
    no usaban los dedos.
  32. En tercer curso se nos hizo sentar con
    las manos cruzadas en nuestro escritorio,
  33. dejándolas sueltas solo para pasar páginas
    y luego volver a ponerlas en esa posición.
  34. Nuestra maestra no era cruel.
  35. Era la década de los 70
  36. y su objetivo era hacernos leer,
    no solo a nivel de nuestro curso
  37. sino muy por encima de eso.
  38. Y siempre nos forzaba a leer más rápido.
  39. Pero en la tranquilidad de mi casa,
    fuera de la mirada de mi maestra,
  40. ponía el dedo debajo de esas palabras.
  41. Y ese gigante egoísta
    nuevamente me contaba su historia
  42. de cómo se había sentido traicionado por
    los niños que se escabullían en su jardín,
  43. y de cómo había construido ese alto muro
  44. para dejar a los niños fuera.
  45. Pero un invierno gris cayó sobre su jardín
  46. para permanecer y quedarse.
  47. Con cada lectura aprendí algo nuevo
  48. sobre las piedras duras de las carreteras
    donde los niños se veían obligados a jugar
  49. cuando fueron expulsados del jardín,
  50. sobre la gentileza de un niño pequeño
    que apareció un día,
  51. e incluso sobre el gigante mismo.
  52. Tal vez sus palabras al fin y al cabo
    no estaban llenas de rabia.
  53. Tal vez eran una súplica
    en busca de empatía
  54. y comprensión.
  55. "Mi jardín es mi jardín".
  56. Años más tarde me enteré de que
    un escritor llamado John Gardner

  57. se refirió a esto como el "sueño ficticio"
  58. o el "sueño de ficción",
  59. dándome cuenta de que aquí era
    donde estaba dentro de ese libro,
  60. pasando el tiempo con los personajes
    y el mundo que el autor había creado
  61. adonde se me invitó a entrar.
  62. De niña sabía que las historias
    estaban destinadas a ser saboreadas,
  63. que las historias querían ser lentas
  64. y que algún autor había pasado meses,
    tal vez años, escribiéndolas.
  65. Y mi trabajo como lectora...
  66. especialmente porque la lectora
    quería algún día convertirse en escritora,
  67. era respetar esa narrativa.
  68. Mucho antes de que hubiera cable
    o Internet o incluso teléfono,

  69. las personas compartían ideas, información
    y memoria a través de historias.
  70. Es una de nuestras primeras formas
    de tecnología de conexión.
  71. Era la historia de la existencia
    de algo mejor en el Nilo
  72. lo que llevó a los egipcios
    a trasladarse a lo largo de él;
  73. la historia de una mejor manera
    de preservar a los muertos
  74. que trajo los restos
    del rey Tut al siglo XXI.
  75. Y hace más de dos millones de años,
  76. cuando los primeros humanos comenzaron
    a tallar herramientas de piedra,
  77. alguien debió haber dicho: "¿Y si...?"
  78. Y alguien más recordó la historia.
  79. Y la contaron con palabras,
    gestos o dibujos,
  80. que fue transmitida, recordada:
  81. "Golpea con un martillo
    y escucha su historia".
  82. El mundo se está volviendo más ruidoso.

  83. Hemos pasado de radiocasetes,
  84. walkman, reproductores de CD portátiles
  85. a los iPods
  86. para oír cualquier canción
    que queramos, cuando queramos.
  87. Hemos pasado de
    los cuatro canales de TV de mi infancia,
  88. al cable de aparente transmisión infinita.
  89. A medida que la tecnología nos mueve más
    y más rápido a través de tiempo y espacio,
  90. parece que el relato está desapareciendo.
  91. Quiero decir, literalmente
    es expulsado de la narrativa.
  92. Pero incluso cuando nuestro compromiso
    con las historias cambia,
  93. o las trampas a su alrededor cambian
    de libro a audio, de Instagram a Snapchat,
  94. debemos recordar
    nuestro dedo debajo de las palabras.
  95. Recuerden esa historia,
    independientemente del formato,
  96. siempre nos ha llevado a lugares
    a los que nunca pensamos ir,
  97. nos presentó a personas
    que nunca pensamos que conoceríamos
  98. y nos mostró mundos
    que podríamos haber perdido.
  99. Y, a medida que la tecnología
    se mueve cada vez más rápido,
  100. me siento bien con algo más lento.
  101. Mi dedo bajo las palabras me ha llevado
    a una vida dedicada a escribir libros,
  102. para personas de todas las edades,
  103. libros destinados a ser leídos lentamente,
  104. para saborear.
  105. Mi amor por mirar profundamente
    y de cerca el mundo,

  106. por poner todo mi ser en ello,
    y al hacerlo,
  107. viendo las muchas,
    muchas posibilidades de una narrativa,
  108. resultó ser un regalo
  109. porque el tomarme mi dulce tiempo
  110. me enseñó todo lo que necesitaba
    saber sobre la escritura.
  111. Y la escritura me enseñó todo lo que
    necesitaba saber sobre creación de mundos
  112. donde la gente podía ser vista y escuchada
  113. donde sus experiencias
    podrían verse legitimadas,
  114. y donde mi historia,
    leída o escuchada por otra persona,
  115. inspiró algo en ellos que se convirtió
    en una conexión entre nosotros,
  116. en una conversación.
  117. ¿Y no es eso de lo que se trata todo esto?
  118. De encontrar una manera, al final,
    de no sentirnos solos en este mundo,
  119. y una manera de sentir que lo hemos
    cambiado algo antes de dejar esta vida.
  120. De piedra a martillo,
    de hombre a momia,
  121. de idea a historia,
    y todo esto recordado.
  122. A veces leemos para entender el futuro.

  123. A veces leemos para entender el pasado.
  124. Leemos para perdernos, para olvidar
    los tiempos difíciles en los que vivimos,
  125. y leemos para recordar
    a los que vinieron antes que nosotros,
  126. quienes vivieron algo más difícil.
  127. Escribo por esas mismas razones.
  128. Antes de venir a Brooklyn, mi familia
    vivía en Greenville, Carolina del Sur,

  129. en un barrio segregado llamado Nicholtown.
  130. Todos nosotros éramos
    descendientes de un pueblo
  131. a quienes no se les permitió
    aprender a leer o escribir.
  132. Imaginen eso:
  133. el peligro de entender
    cómo las letras forman palabras,
  134. el peligro de las palabras mismas,
  135. el peligro de un pueblo alfabetizado
    y de sus historias.
  136. Pero en este contexto
    de ser amenazado de muerte
  137. por aferrarse a una narrativa,
  138. nuestras historias no murieron,
  139. porque hay otra historia debajo de esa.
  140. Y así es como siempre ha funcionado.
  141. Durante el tiempo que
    nos hemos estado comunicando,
  142. ha habido capas en la narrativa,
  143. las historias debajo de las historias
    y las que están debajo de esas.
  144. Así es como la historia ha sobrevivido
    y seguirá sobreviviendo.
  145. Conforme comencé a conectar
    la forma en que aprendí a escribir

  146. y a leer
  147. con un pueblo casi silenciado,
  148. me di cuenta de que mi historia era
    más grande, más antigua y más profunda
  149. de lo que yo podría haber sido.
  150. Y por eso, continuará.
  151. Entre estas personas casi silenciadas

  152. hubo quienes nunca aprendieron a leer.
  153. Sus descendientes, ahora
    generaciones libres de la esclavitud,
  154. si son lo suficientemente ricos
  155. han ido a la universidad,
    a la escuela de posgrado y más.
  156. Algunos, como mi abuela y mis hermanos,
    parecían haber nacido leyendo,
  157. como si la historia
    se hubiera apartado de su camino.
  158. Algunos, como mi madre, se subieron
    al tren de la Gran Migración,
  159. que en realidad no era un tren,
  160. y se despidieron del sur con un beso.
  161. Pero aquí está la historia
    dentro de esa historia:

  162. los que se fueron y los que se quedaron
  163. llevaron consigo
    la historia de una narrativa.
  164. Sabían en lo profundo que escribirla
    no era la única forma de conservarla.
  165. Sabían que podían sentarse en sus porches
    o sus escaleras al final de un largo día
  166. y contar un cuento lento a sus hijos.
  167. Sabían que podían cantar sus historias
    bajo el intenso calor recogiendo algodón
  168. y cosechando tabaco.
  169. Sabían que podían predicar
    sus historias y coserlas en colchas,
  170. convirtiendo las más dolorosas
    en algo risible,
  171. y a través de esa risa,
    contar la historia de un país
  172. que intentó una y otra vez
  173. robar sus cuerpos,
  174. su espíritu
  175. y su historia.
  176. Y, de niña, aprendí a imaginar
    un dedo invisible

  177. que me llevaba de palabra en palabra
  178. de oración en oración,
  179. de la ignorancia a la comprensión.
  180. Y, a medida que la tecnología
    sigue acelerando,

  181. sigo leyendo lentamente
  182. sabiendo que estoy respetando
    el trabajo del autor
  183. y el poder duradero de la historia.
  184. Y leo lentamente para ahogar el ruido
  185. recordando
    a los que vinieron antes que yo,
  186. quienes fueron probablemente
    los primeros que finalmente aprendieron
  187. a controlar el fuego
    y rodearlo su nuevo poder
  188. de llama y luz y calor.
  189. Y leí lentamente
    para recordar a El gigante egoísta,
  190. cómo finalmente derribó esa pared
  191. dejando que los niños
    corrieran libres por su jardín.
  192. Y leí lentamente para rendir
    homenaje a mis antepasados,
  193. a quienes nunca se les permitió leer.
  194. Ellos también debieron haber
    hecho círculos alrededor de fuegos,
  195. hablando en voz baja de sus sueños,
  196. de sus esperanzas, de sus futuros.
  197. Cada vez que leemos,
    escribimos o contamos una historia,
  198. entramos en su círculo
  199. y permanece intacto.
  200. Y el poder de la historia sigue vivo.
  201. Gracias.

  202. (Aplausos)